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Corazones que corren: entre montañas, sueños y pasión

  • Foto del escritor: Amelia Molina Segovia
    Amelia Molina Segovia
  • 31 jul 2025
  • 2 min de lectura

Dicen que algunos nacen con alas invisibles.

Mi hermano, al que todos le decimos el Flaco, nació con unas hechas de coraje.

 

Este fin de semana, se lanza a cumplir una de esas metas que parecen de otro mundo: correr 80 kilómetros en la montaña. Sí, 80K. Entre paisajes que quitan el aliento y lo devuelven con fuerza, entre ardillas de Paqui y piedras que no lo detienen, entre su resistencia física… y ese otro motor que lo impulsa desde dentro: el amor.

 

Porque el Flaco no corre solo.

Corre con los pasos que ha dado como hijo, como hermano, como esposo, como padre de princesas con quienes juega a las muñecas, como tío que abraza fuerte y como ser humano que inspira. Corre con el alma, con los recuerdos, con los sueños de antes y los de ahora.

 

Y no está solo en este viaje.

 

Mi hermana Mace, valiente, una mujer con manos que curan desde la fisioterapia y el corazón, lo acompaña, se preocupa, entrena con él, sueñan juntos.

Y mi primo Xavi, incansable y determinado, pisa firme en cada ruta, sus primeros 20k, a darle que sí se puede.

Cada uno de ellos ha encontrado en el running más que un deporte: un canal, un escape, un refugio, una manera de respirar mejor.

Corren para soltar lo que pesa.

Corren para sentir la vida más viva.

 

Correr en Ecuador: más que una moda

El Ecuador está lleno de paisajes perfectos para runners: montañas, selvas, páramos, playas. Según la Federación Ecuatoriana de Atletismo, el interés por el trail running y el running recreativo ha crecido más de un 60% en la última década.

Carreras como la UTMB Ecuador, la Ruta del Hielero, y la Media Maratón de Quito se han vuelto espacios donde miles encuentran comunidad, bienestar físico y emocional… y sí, también una dosis de locura maravillosa.

 

Porque se necesita algo de locura para levantarse antes que el sol, ponerse las zapatillas y decir: Hoy me supero, aunque sea un paso más que ayer.

 

Frases que te siguen el paso 

“No importa cuán lento vayas, sigues superando a los que no lo intentan.”

“Correr no es escapar del mundo, es correr hacia ti mismo.”

 “En cada kilómetro, el cuerpo se cansa… pero el alma sonríe.”

 

A todos los que corren…

Por salud.

Por paz mental.

Por rabia contenida.

Por amor propio.

Por reconstruirse.

Por demostrar(se) que sí se puede.

 

A ti que corres, aunque nadie lo vea.

A ti que empiezas, tropiezas y te levantas.

A ti que estás entrenando el cuerpo… y también el alma:

 

¡Gracias por inspirarnos!

 

Estoy orgullosa de mi hermano, de mi hermana, de mi primo.

Y de cada persona que, sin importar el tiempo, el lugar o la razón, decide seguir corriendo.

Porque el superarse a diario viene en distintas formas, pero se siente igual:

¡como una victoria!

 

¿Y a ti? ¿Qué te impulsa a correr?

Déjalo en los comentarios o comparte este blog con ese amigo runner que admiras.

Y si aún no lo has intentado… ponte los zapatos, respira profundo, y da ese primer paso.

 

Tal vez descubras que tú también naciste con alas invisibles.

 


 
 
 

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